Javier Agüera: “lo que falta en España no es emprendimiento, sino proactividad”


Foto Javier Aguera

Javier Agüera siempre tuvo claro que para conseguir lo que quería había que trabajar, y mucho. Nunca quiso quedarse sentado en el sofá esperando a que las oportunidades llegaran a él. Por ello, con apenas 16 años decidió tomar las riendas de su vida y construir su propio camino creando Geeksphone, una empresa de móviles basados en el sistema Android. Hoy, con 19 años, Javier Agüera es el ejemplo de que la combinación de esfuerzo, trabajo y talento es imparable, se tenga la edad que se tenga.

Javier, ¿cómo llega un chico de 16 años a crear su propia empresa?, ¿de dónde surgió la idea?

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Realmente desde muy joven siempre he sido una persona muy activa y mi curiosidad ya me llevó a iniciar un par de proyectos antes de Geeksphone. La idea de Geeksphone en sí surgió por casualidad, cuando conocí a mi socio Rodrigo y nos dimos cuenta del gran potencial que podía tener una marca nueva y fresca, desde España, en el ecosistema móvil.

Imagino que a la gente le sorprendería que te lanzaras a esta aventura. ¿Cómo reaccionó tu entorno?, ¿sentiste el apoyo?

Lo cierto es que, como he comentado, siempre he sido una persona muy lanzada y siempre haciendo cosas. No obstante, Geeksphone fue un gran salto ya que desde el principio nació como un proyecto empresarial sólido. Aun siendo algo poco común para alguien tan joven, tras la sorpresa inicial todo mi entorno me ha apoyado siempre, desde mis padres hasta mis amigos y pareja, los profesores también.

A los 16 años la mayoría pensamos en salir de fiesta, aprobar los exámenes y pasarlo bien, ¿a qué has tenido que renunciar?

Desde luego a ninguna de las 3 cosas (risas), de hecho creo que me sería imposible mantener el esfuerzo que supone sacar una carrera técnica en una universidad dura junto a llevar la empresa si no descargase el estrés saliendo con mis amigos o pasando tiempo con mi pareja.  Intento no renunciar a mucho, aunque no tengo tantos “días de sofá” como me gustaría. También antes jugaba mucho al tenis y hacía bastante deporte y lo tuve que dejar, pero aprovecho mis huecos para ponerme en forma.

Tres años después, ¿ha merecido la pena?

Sin duda. Creo que he aprendido muchísimo (ha sido como un MBA en directo), y he conocido a gente increíble, que van desde emprendedores de Silicon Valley hasta grandes científicos y autoridades. Además, he tenido experiencias que ponen a prueba como salir de fiesta en Boston, coger un avión y hacer un examen al día siguiente… ¡creo que de ningún otro modo podría haberlo hecho!

Háblame un poco sobre Geeksphone. Vuestra idea es a priori muy atractiva: un Smartphone libre, sin ataduras y a precios asequibles. ¿Qué es lo más difícil de llevar esta idea a la práctica?

No solo libre y sin ataduras, sino poniendo al usuario en el centro de la innovación. Esto es algo que no suele agradar mucho a los competidores, así que hemos tenido nuestros roces y ha habido momentos tensos con el lobby de la industria. No obstante, hemos tenido dos grandes retos. El primero, lograr establecer lazos con nuestros partners de fabricación asiáticos y trabajar con países y culturas tan complejas y diferentes como China o Taiwán.

El segundo, la falta de financiación para proyectos de nuestro tipo en España.

Dices que habéis tenido problemas para encontrar financiación para Geeksphone, ¿existen suficientes ayudas para los emprendedores en España?

Efectivamente ha sido una de nuestras grandes dificultades. La financiación y el crédito no llegan a las pequeñas empresas como nosotros, y si lo hace requiere avales que no podemos permitirnos. Al mismo tiempo, el capital riesgo en hardware es prácticamente inexistente, a pesar de que muchas veces son proyectos más seguros que las aplicaciones web.

Hay trabas burocráticas que están en proceso de solucionarse. El principal problema es que tras un fracaso es muy difícil recuperarse por las cargas que debe acarrear el emprendedor (Seguridad Social, indemnizaciones por despido, etc.).

Os habéis lanzado al que es posiblemente uno de los mercados más fuertes ahora mismo en todo el mundo. ¿Cómo se afronta la competencia?, ¿pueden las nuevas empresas como la vuestra hacer frente a los gigantes tecnológicos?

No es fácil, aunque teniendo las cosas claras es posible hacerse un hueco. En cualquier caso, con una fracción mínima del mercado podemos crecer muy bien y ser un proyecto rentable, ya que no cargamos con estructuras empresariales tan pesadas como nuestros competidores.

Dicho esto, es tarea complicada, y seguimos concentrados en lograr hacernos un hueco como única marca Española y prácticamente Europea.

Entre vuestras políticas se encuentra la responsabilidad social y ecológica, ¿en qué se materializa eso en el día a día?

Realmente tratamos de actuar con conciencia, pero no lo empleamos como promoción. Casi todas nuestras comunicaciones son sin papel (digitales) por lo que no consumimos casi recursos de este tipo. Del mismo modo, evitamos emplear embalajes complejos que gasten mucho cartón y plástico, y en la medida de lo posible empleamos tintas ecológicas en la presentación del producto.

Producimos fuera de los grandes núcleos industriales como Shenzhen, haciéndolo en ciudades como Beijing y Shanghái donde las condiciones para los trabajadores son mejores.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?, ¿a dónde quieres llegar?

Siempre ando pensando cosas nuevas, aunque ahora mismo mantener Geeksphone me lleva casi todo el tiempo que dedico a “ser emprendedor”. Aun así tengo algunas ideas que seguramente pondré en marcha en cuanto pueda.

Mi reto es, antes de los 30, haber trabajado para otra startup, una ONG y una gran empresa. Luego, si puedo, ¡elegir!

Javier,  seguro que hay mucha gente leyéndonos que tiene una gran formación, ha invertido mucho tiempo en ello, pero que está en paro y pensará al conocer tu historia: “¿qué he hecho yo con mi vida?”. ¿Qué mensaje les mandarías?

Pues que esa pregunta no tiene una respuesta útil. La pregunta buena es “¿Qué puedo hacer yo ahora?”. Nunca es tarde si la dicha es buena, reza un refrán español. Lo cierto es que lo que falta en España no es emprendimiento, sino proactividad (el emprendimiento es una consecuencia de esto). Por tanto, hay que ponerse las pilas, ya sea para empezar tu propio proyecto o para trabajar por cuenta ajena.

En momentos de crisis el trabajo no va a venir solo. Hay que saber buscar las oportunidades, y saber cuál es tu valor diferencial, qué aportas frente al resto de candidatos. Si no lo hay, hay que construirlo. Pero no nos equivoquemos, saber inglés no es algo diferencial, sino una necesidad básica. Así que, ¡manos a la obra!

Y es que ante estos momentos complicados debemos dejar a un lado el pesimismo para volcarnos en potenciar nuestras mejores cualidades y “ponernos las pilas”. Algo que sabe muy bien Javier Agüera. Estamos seguros que el talento y las ganas este joven emprendedor le llevarán donde él quiera.


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