Cómo ser productivo trabajando desde casa


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Para muchos trabajar desde casa es un sueño: sin horarios, sin jefe, vistiendo como quieres y sin moverte de la comodidad de tu hogar… Pero todas estas ventajas pueden tornarse en grandes enemigos que entorpezcan la productividad y acaben por causar daños en nuestra labor profesional.

Si eres un autónomo o emprendedor que trabaja desde casa estos cinco consejos te serán muy útiles para tener un alto rendimiento.

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1)Acondiciona un buen lugar de trabajo

Es muy importante el poder habilitar un espacio de trabajo adecuado y que esté destinado exclusivamente para ello. Es decir, no trabajes desde la mesa del comedor, estirado en la cama o en el sofá con la tele encendida. Si realmente quieres rendir intenta tener un escritorio libre de papeles y objetos que te puedan distraer en un lugar de la casa ajeno a ruidos y que solo esté destinado para trabajar.

Hazte con una buena silla y una adecuada iluminación, ten en cuenta que si lo haces bien vas a estar mínimo unas 8 horas trabajando, por lo que debes estar lo más cómodo posible. También es cierto que hay personas que no se pueden permitir el lujo de tener un espacio propio, si es tu caso por lo menos acondiciónalo para que te sientas a gusto.

2)Antes de empezar a trabajar…

Levántate. dúchate, desayuna y arréglate. Excepto lo primero, el resto de cosas puedes hacerlas en el orden que quieras, ¡pero hazlas! Aunque vayas a trabajar desde casa algo que te ayudará mentalmente y te subirá el ánimo es empezar el día como si tuvieras trabajaras fuera. Como emprendedor necesitas actividad que te ayude emocionalmente a incorporarte a tu rutina, un poco de actividad antes de trabajar te motivará. No te levantes y vayas directamente a sentarte delante de un ordenador, necesitas un periodo de evasión y, sobre todo, no trabajes en pijama, no te ayudará a cambiar el chip.

3)Crea una rutina, flexible, pero cúmplela

Establece siempre un horario de trabajo y cúmplelo, eso sí, debe ser realista. No te impongas jornadas maratonianas porque seguramente te será demasiado complicado cumplirlas y para el día siguiente no tendrás ganas de ponerte a trabajar. Ponte siempre a trabajar a la misma hora y termina a una hora establecida, si crees que debes trabajar un rato más un día hazlo, pero que no sea la tónica general, solo una excepción.

¿Y porqué flexible? Eres una persona, no una máquina (e incluso las máquinas también deben descansar o se sobrecalientan), en tu horario debes incorporar tanto algún que otro pequeño descanso como la pausa más larga para comer. Ten en cuenta que no estás rodeado con compañeros con los que poder conversar o tener algún momento para descansar la mente, por lo que si te lo puedes permitir haz un pequeño descanso para dar un paseo o relacionarte con alguien. Recuerda, sé constante, cumple tus horarios pero siempre siendo consciente de que necesitas un descanso para seguir siendo productivo. Algo que también va muy bien es que cada cierto tiempo cambies tu lugar de trabajo, por ejemplo vete a una cafetería o a la biblioteca.

4)Define un listado de tareas

A parte de establecer una rutina general de tu horario laboral también debes plantearte y crear una lista diaria de tareas a hacer. Organiza tu día y conforme las vayas finalizando marca o tacha estas tareas, pero no las borres. ¿Y por qué no eliminarlas si ya están realizadas? Tanto si tienes un listado hecho a mano o en el ordenador es bueno tener a la vista todas las tareas que ya has realizado porque aunque sea una tontería el hecho de verlas allí te hará ver mejor todo el esfuerzo efectuado. Esto es una técnica que ayuda mucho a sentirse bien y con fuerzas para seguir adelante.

Para rizar más el rizo también se pueden realizar dos listas de metas, aquellas que tienes que acabar antes de comer y aquellas que tienes tiempo hasta la hora de salir. Ello te ayuda a esforzarte todavía más y a focalizar tu energía en cumplir con los timings establecidos.

5) Crea tu burbuja

Ya hemos comentado lo esencial de preparar una buena rutina con sus metas diarias sin olvidarnos de los tiempos de descanso, pero cuando trabajes, trabaja. Para hacerlo evita totalmente todo tipo de distracciones, a parte de comentar a tus familiares o compañeros de piso que respeten tu jornada laboral también debes poner de tu parte evitando otras “molestias”. Por ejemplo, nunca tengas la televisión encendida, pero sí va bien tener música de fondo o la radio, a muchos les ayuda a concentrarse mejor, sobre todo para temas de diseño y creatividad. Otro enemigo a la productividad son las redes sociales en particular e Internet en general. Márcate unos horarios en los que sí te puedas permitir consultar tu Facebook o Twitter pero no estés todo el día pendiente, posteando, dando a me gusta o con tweets. El tiempo en las redes pasa volando, ¡que tu productividad no lo pague!

Sobre el correo, si bien es cierto que es una herramienta esencial para todo emprendedor estaría bien plantearte el consultar y responder cada cierto tiempo los emails. Tampoco estamos hablando de desconectarte totalmente de las redes sociales o de tu correo electrónico pero sí medir su uso para que no se interponga sobremanera sobre tu trabajo.

Sin lugar a dudas, trabajar desde casa tiene multitud de ventajas, aunque también algunos contras, no está hecho para todo el mundo. ¡Valora todos estos puntos y decide si es para ti!


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