Anxo Pérez de 8Belts.com: “el riesgo encierra tesoros y el fracaso lecciones”


Foto Anxo Hub Daniel Torrello

Encontrar un método para aprender idiomas y que este además resulte eficaz no es tarea fácil. 8Belts.com es un proyecto que lo ha conseguido, además con un idioma que a priori podría resultar más complicado que cualquier otro, el chino mandarín. Anxo Pérez, su CEO, nos contó cómo surgió el proyecto y cómo ha ido evolucionando.

 

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Ser emprendedor no es tarea fácil, pero encima hacerlo con un proyecto como 8Belts.com que pretende enseñar chino mandarín, aumenta la dificultad. ¿Tuvisteis problemas a la hora de encontrar apoyos una vez que la idea estaba ya más que pensada?

Una vez que identificamos la metodología y constatamos su éxito, teníamos claro que 8Belts.com iba a ver la luz sí o sí y no queríamos que el lanzamiento dependiera de un eventual apoyo de terceros. La empresa está autofinanciada al 100%, si bien ha requerido de miles de horas de trabajo por nuestra parte, obviamente sin remuneración inicial.

Son muchos los que pretenden aprender idiomas que no son comunes en las academias, como es el caso del chino mandarín. ¿Habéis notado que la gente está cansada de hacer siempre lo mismo? ¿Puede ser esa una de las claves del éxito de 8Belts?

No creo que el problema sea el hacer lo mismo, sino el hacerlo sin resultados. 8Belts.com ofrece dos cosas por encima de todas: disfrutar aprendiendo chino y hacerlo con éxito. Demostrárselo a cada alumno, no aprobando exámenes, sino manteniendo conversaciones reales. Supongo que ahí radica el éxito de 8Belts.com, ya que hasta ahora nadie había garantizado algo parecido, devolviendo el dinero si no se cumple.

Estudiar un idioma siempre es algo que se hace pesado, sin embargo en 8Belts lo ofrecéis como algo muy atractivo. ¿De dónde surge la idea?

Yo me encontraba estudiando en China en una academia. Llegado un momento, la mitad de los alumnos de la academia estaban usando (gratuitamente) mi método. Todos los que estábamos en la academia constatamos que los que usaban el método que acabó siendo 8Belts.com terminaban hablando el chino en poquísimo tiempo. No paraban de decirme: “esto es brutal. Tienes que patentarlo. Tienes que comercializarlo”. Me armé de un equipo excepcional y así lo hicimos. Tardamos 4 años y en ese tiempo aquel prototipo que a día de hoy me haría sonrojar, se ha convertido en una poderosa y sofisticada herramienta informática.

¿Cuáles han sido los principales inconvenientes como emprendedores que han aparecido en el camino? ¿En algún momento pensasteis: esto es una locura, vamos a dejarlo…?

De que era descabellado no me cabía duda. Pero de que no íbamos a dejarlo, tampoco. Era una locura trabajar durante años para que viera la luz, pero más locura era no hacerlo. Cuando tienes un producto que supone una ruptura en la forma de pensar o hacer no es nada fácil que la gente lo entienda. Si todo va en una misma dirección es muy difícil crear una corriente nueva, pero se puede conseguir. Este es el principal reto al que nos enfrentamos desde 8belts.com: romper la barrera de que hablar chino es posible sin necesidad de invertir años.

¿Qué consejos recibisteis y le daríais ahora a jóvenes emprendedores que tengan las mismas ganas que vosotros?

Primero, que nunca lo hagan por el dinero, sino por la pasión. Segundo, que si deciden saltar, que no lo hagan con un pie. Que lo hagan con dos y que no miren atrás. El riesgo encierra tesoros (y el fracaso lecciones). Y tercero, que compartan su éxito cuando lo alcancen. Si la sociedad te ha dado tu éxito, una parte de él corresponde a ella.

Estos son los consejos que he tenido el privilegio de recibir, pero no de ningún sabio, sino del propio camino.

¿Se le da a los jóvenes la oportunidad de demostrar la cantidad de ideas que tienen por parte de las administraciones para que “se lo monten” de manera independiente?

Puede parecer insensible por mi parte, no es mi intención, pero yo soy de los que piensan que el que más lejos llega no es quien más apoyo tuvo, sino quien más determinación puso. No hay nada de malo en buscar apoyo, pero ese no puede ser el factor que justifique tu éxito o tu fracaso. Si consigues apoyo, genial. No pidas disculpas por ello y sigue adelante. Pero en caso contrario, también.

Haciendo un repaso por esta experiencia, si tuvierais que volver a poner en marcha un proyecto como 8Belts, en general, ¿lo haríais de la misma manera?

Creo que sí, pero nos llevaría muchísimo menos tiempo. Soy consciente de lo difícil que ha sido crear lo que hoy es 8Belts.com, y la curva de aprendizaje ha sido muy larga, sobre todo porque el nivel de complejidad para garantizar nuestro reclamo (hablar chino en meses) era y es altísimo. Yo siempre hablo de la “miopía del emprendedor”. Cuando has superado muchos baches, ya no puedes dejarlo. Pero si los hubieras visto venir, no te hubieras lanzado.

 

Anxo está convencido de que el trabajo y las buenas ideas pueden hacer llegar muy lejos a un emprendedor, prueba de ello es 8Belts.com, un ejemplo a seguir para todos aquellos que tienen un sueño y ganas de hacerlo realidad.


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