Sebastián Ávila: “con sentido común, convicción y ganas de luchar, se puede llegar muy lejos”


Foto Sebastián Ávila

Cuando alguien está dispuesto a cambiar su vida es probable que por mucho que los demás le digan que está cometiendo una locura no consigan quitarle la idea de la cabeza. Pero si cuentas con el apoyo de todo tu círculo, entonces no hay quien te pare. Esto último es precisamente lo que le sucedió a Sebastián Ávila un joven emprendedor que ha sabido hacer de su pasión su forma de ganarse la vida. Así nació Linguic, una empresa que nos ayuda a mejorar nuestro dominio de idiomas mediante intercambios y actividades.

¿De dónde surge una idea tan original como Linguic?

Fusión Pro Autónomos

Primero surgieron las ganas de emprender, luego vino la idea. El año pasado, después de 4 años en dos empresas de consultoría, decidí que quería dar un giro radical a mi vida. Quería hacer cosas nuevas, crear algo útil, grande.  Quería emprender. Y así, durante unos meses, empecé a observar a mi alrededor en busca de ideas. ¿Qué necesitaba la gente?, ¿qué podía yo aportar al mundo?

Durante ese tiempo, me matriculé en una academia de idiomas. Entonces percibí una necesidad generalizada. Una academia de idiomas te ayuda a lograr una buena base en un idioma, pero a partir de ahí es difícil coger fluidez con unas pocas horas a la semana. Igualmente puedes tener un profesor particular, pero ambas opciones te obligan a rascarte el bolsillo (y bastante). Por tanto, ¿no hay una manera alternativa de practicar idiomas cuando yo quiera, dónde yo quiera y de manera económica?

Una posible respuesta podría ser el intercambio de idiomas. El problema es la enorme demanda para los idiomas extranjeros o si vives en una ciudad pequeña donde no hay gente de fuera. Encontrar compañeros de intercambio no es fácil y si encuentras puedes no practicar todo lo que quieres por incompatibilidad horaria. Por tanto, estaba clara la necesidad de crear una página que organizara encuentros para practicar idiomas, con personas nativas, en cualquier ciudad de España, con amplitud horaria, en situaciones cotidianas (tomando un café, dando un paseo, en un pub, desde casa por Skype,…) y lo más importante, asequible económicamente.

Y así surgió la idea de Linguic. Los primeros estudios con usuarios nos lo han confirmado, estamos en el buen camino. Con más de 600 usuarios registrados en la versión inicial, esperamos lanzar la versión completa en los próximos meses.

¿Tenías algún tipo de experiencia previa antes de comenzar con esta aventura en el mundo emprendedor?

Ninguna. Es la primera vez que me lanzo a la aventura, aunque llevo bastante tiempo formándome al respecto.

En el ámbito académico, opté por realizar un máster para darme un empujón. Después de valorar todas las opciones me decanté por el “Máster en Web: Comunicación, marketing y negocio” de la Universidad Autónoma de Barcelona. Un máster que me ha hecho crecer como emprendedor y del que estoy muy satisfecho, tanto de los profesores como de mis compañeros.

También suelo asistir a charlas para emprendedores, cada vez más frecuentes. Van muy bien para hacer networking, coger ideas y sobretodo ver que no estás sólo, que hay más gente como tú luchando por sus proyectos.  Es una buena manera de motivarte y ponerte el “chip emprendedor”.

Y luego he sido autodidacta. Hay infinidad de libros para emprendedores sobre cualquier temática. Han pasado por mis manos desde “Ha llegado la hora de montar tu empresa”, “Cómo vender más en Internet” hasta “Delivering happiness” la historia del creador de Zappos. Muy recomendables los tres.

¿Entiende la gente que alguien desarrolle una pasión, como por ejemplo en este caso por los idiomas, convirtiéndolo en negocio, con todos los riesgos que eso supone?

Emprender siempre conlleva riesgos, pero arriesgas más basando tu negocio en un mercado que desconoces o no te interesa. Emprender y sentir pasión deberían ir de la mano. Si vas a estar 24 horas pensando en algo, mejor que ese algo te apasione y te motive día tras día.

¿Estamos preparados en España para darles su hueco a los jóvenes con ideas y ganas de hacer cosas más allá del mercado laboral al que estamos acostumbrados?

En España hay talento pero falta cultura del emprendimiento. Esto no es nada nuevo, ser funcionario y/o tener un empleo fijo ha sido y sigue siendo el principal objetivo. Es una solución cómoda y segura. Tienes un empleo fijo, llegas a casa y te olvidas de todo, luego tienes tu sueldo a final de mes. Y si eres funcionario ya ni te cuento.

Pero ahora, en época de “vacas flacas”, es cuando vienen los problemas. Hay una cierta desorientación general porque no estamos preparados para esto. ¿La culpa? En primer lugar, del sistema educativo, nos están educando para ser empleados y esto es algo que hay que cambiar. Cuando iba al instituto (hace ya unos años) estábamos obcecados en hacer un buen currículum para trabajar en las mejores empresas. Esto es genial pero… ¿alguien nos había explicado que otra opción, totalmente válida, era emprender? No, y ni siquiera sabíamos lo que significaba ser emprendedor. Crear una empresa era algo de otra galaxia.

Por otro lado, emprender en España es una carrera de obstáculos. No puede ser que la creación de una empresa demore 1 mes y haga falta rellenar hasta 13 trámites; no en una sociedad digital donde quien no corre vuela.  No puede ser que las nuevas empresas se vean ahogadas por los impuestos. No puede ser que alguien que cobra 100€/mes pague lo mismo, en autónomos, que otro que gana 3000€/mes. Quizás estaría bien un pago proporcional durante los primeros meses, hasta estabilizar el negocio. Lo que está claro es que hay que agilizar mucho las cosas y las ayudas no son suficientes.

La función de Linguic es muy amplia, practicar idiomas, hacer actividades, conocer gente… Un negocio que a primera vista tiene todas las “papeletas” para convertirse en un éxito, pero cuando lo pusiste en pie, ¿cuánta gente te dijo que era una locura?

La verdad es que me dicen lo contrario (risas). Que la idea está muy bien, que siga adelante. Muchos usuarios nos han enviado mensajes dando su apoyo a la iniciativa y hasta se han ofrecido para echar una mano. La acogida está siendo muy buena.

En cuanto a la familia, estoy seguro de que me hubieran dicho que estoy loco si todo esto hubiera implicado dejar un puesto de trabajo. Pero no fue mi caso. Tuve la gran suerte de quedarme en el paro para poder iniciar el proyecto. Esto me dio libertad y solvencia económica para dedicarme íntegramente a hacer la idea realidad. Y ahí seguimos.

 ¿Es fácil encontrar financiación para emprender con un negocio novedoso o esta característica se convierte en un handicap?

Sí que es cierto que cualquier negocio probado es menos arriesgado para un inversor. Es más fácil invertir en un clon de Groupon, por ejemplo, porque sabes que el mercado está respondiendo. Pero independientemente de lo novedosa que pueda ser una idea, lo más importante es el equipo, su capacitación y su compromiso con el proyecto. Los inversores apuestan primero por las personas, luego por las ideas. Un motivo de financiación puede ser sencillamente el “feeling” que sientan emprendedor e inversor.

En el caso de Linguic, al estar en fase inicial las exigencias económicas del proyecto son mínimas. De momento no hay necesidad de financiación externa. Toda la aportación económica ha sido personal, siendo la mayor inversión el tiempo dedicado. De todas formas, una vez el proyecto crezca y sean necesarios más recursos, es posible que necesite apoyo económico.  En ese caso valoraré la participación de un socio capitalista, o bien el contacto con un “business angel” que pueda aportar valor no sólo económico.

¿El emprendedor nace o se hace?

Cualquiera puede emprender. Aquel que abre una tienda de calcetines, emprende. Aquel que crea una red social para compartir información con amigos y se registran más de 400 millones de personas, emprende. El alcance es distinto, sí, pero la satisfacción tras cada venta o cada nuevo registro es la misma.

Lógicamente tendrá más probabilidad de éxito (y disfrutará más de la experiencia) aquel que tenga una personalidad emprendedora; esto es, espíritu de sacrificio, tolerancia al riesgo, creatividad y capacidad de organización, entre otras cualidades.

Pero, ya te digo, con sentido común, convicción en lo que se hace y ganas de luchar, se puede llegar muy lejos.

La originalidad de las buenas ideas y las ganas de llevarlas a cabo hacen que los proyectos salgan adelante. Sebastián Ávila es un buen ejemplo para muchos emprendedores que, como él, tienen ideas que esperan hacerse tangibles.


Sebastián Ávila: “con sentido común, convicción y ganas de luchar, se puede llegar muy lejos” Movistar MásQueNegocio

Nuestra web utiliza cookies propias para ofrecerle un mejor servicio. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies