Pablo Castiella: “ni el éxito nos hace maravillosos ni el fracaso nos hace desgraciados”


Foto Pablo Castiella

Pablo Castiella apenas tiene 28 años, es licenciado y ya tiene su propio negocio. Se trata de  Wannanotes, una web en la que cualquiera se puede descargar trabajos estudiantiles por un módico precio. Una idea que nació desde su vertiente más positiva y que nada tiene que ver con el vago empedernido que algunos llevan dentro. Asegura que “emprender ha sido la mejor decisión profesional” de su vida. Y debe de ser así, porque en su cabeza ya ronda la idea de emprender otros proyectos.

¿Por qué decidiste montar Wannanotes?

Fusión Pro Autónomos

La ilusión de realizar mi idea, de crear algo propio, fue el principal motor para empezar. Cuando estudié la doble licenciatura en Economía y Derecho. Comencé como becario hasta que decidí marcharme a una pyme industrial navarra con fuerte potencial de crecimiento e internacionalización. Allí trabajé durante dos años como controller financiero de las filiales de Brasil y Marruecos, y durante los últimos meses compaginé dicho trabajo con poner los cimientos de mi negocio, Wannanotes.

¿Cómo surge la idea?

La idea surgió en mi última etapa como universitario, pero no fue hasta dos años después de terminar cuando me puse manos a la obra. Wannanotes es un mercado de documentos académicos,  un lugar donde el buen estudiante puede vender sus trabajos, resúmenes, esquemas, apuntes, etc. El autor del documento lo sube a la web, establece un precio entre 0,01 y 2,99 euros por descarga, y recibe el 80% de lo ingresado por cada descarga.

Imagino que si has lanzado esta web, es porque en más de una ocasión tuviste que buscarte algún que otro trabajo por Internet…

¡No! ¡Todo lo contrario! (Risas) En realidad el proceso por el que pensé en Wannanotes fue diferente. Cuando terminé mis estudios, me di cuenta de que tenía decenas de documentos realizados por mí, algunos de ellos de calidad, cuyo destino natural era terminar olvidados en un Pen drive al fondo de un cajón, y pensé que no existía un incentivo suficiente para animar a los estudiantes a colgar sus trabajos en Internet de forma generalizada. Era una pena que todos esos cientos de miles (millones, en realidad) de documentos quedasen inaccesibles. Pensé que crear ese incentivo económico era lo adecuado para animar a los estudiantes a subir sus documentos.

¿Y funciona? Porque ya existen otras páginas similares que además son gratuitas

La gente se sorprende de que se pague teniendo alternativas gratuitas. La realidad es que muchas veces esa alternativa gratuita en realidad no existe o está demasiado oculta. El usuario está dispuesto a realizar un micropago cuando esto le garantiza un acceso rápido a un contenido de calidad que se adapta exactamente a lo que busca.

Wannanotes facilita que atraigamos documentos de calidad en mayor proporción que sitios alternativos porque premiamos a los autores. El 80% de lo que ingresamos es para ellos. Esto anima a muchos buenos estudiantes a colgar sus documentos. Además, el usuario puede previsualizar el trabajo que le interesa antes de pagar por él y comprobar, así, que se adapta a lo que necesita.

¿Qué balance haces hasta ahora de tu aventura como emprendedor?

Aventurarme a emprender ha sido la mejor decisión profesional de mi vida. Ha habido momentos grises, desagradecidos, duros, donde uno siembra y siembra sin recoger frutos y donde te entran unas ganas enormes de encontrar como sea un trabajo por cuenta ajena. “Innovar” y “emprender” son palabras que suenan bien, pero a veces vienen acompañadas de largas travesías por el desierto que parecen interminables. Todo eso se supera, y ahora estoy feliz viendo cómo Wannanotes ha empezado a funcionar.

¿Qué ventajas e inconvenientes hay entre trabajar por cuenta propia y ajena?

Para mí, la principal ventaja es la libertad, sobre todo libertad estratégica, poder dirigirte hacia donde quieres, y también libertad de calendario y de horarios. Ojalá parte de esta libertad existiese también en los trabajos por cuenta ajena. Unida a esta mayor libertad va un mayor potencial de crecimiento: no hay techo o al menos este es mucho más lejano y menos evidente.

La contrapartida son los riesgos asumidos: es muy cómodo recibir la nómina mes a mes de un negocio ya en marcha, y en cambio es muy costoso crear algo nuevo que cree valor y sentir día a día el riesgo de que las cosas no funcionen. Aun así, vivo con muchísima libertad e ilusión y eso vale oro. Me gustaría ser emprendedor toda la vida y emprender muchos proyectos diferentes.

¿Cómo ves el emprendimiento en España?

Por un lado, creo que existe sensibilidad para apoyar al emprendedor y hay iniciativas públicas estupendas para apoyar el emprendimiento. Eso es positivo. Sin embargo, me sorprende la falta de creatividad para fomentarlo. Hay una gran cantidad de medidas legales básicas y eficaces que facilitarían la vida del emprendedor y me sorprende muchísimo que esto no se haya cambiado. ¿Qué sentido tiene que una empresa recién constituida y en pérdidas cotice lo mismo en Seguridad Social por sus trabajadores que cualquier otra multinacional? Son cosas que no se entienden. ¿Tan difícil es comprender que una empresa recién constituida requiere un régimen jurídico específico en casi todo? Y esto en el ámbito fiscal, laboral, administrativo, mercantil, etc. ¡Hay tantas cosas que podrían hacerse y no se hacen! Cualquier impuesto sobre una actividad que está empezando y aún no genera beneficios me parece absurdo.

Pero… ¿son todo trabas administrativas?

También está la cuestión cultural. Ser funcionario me parece una opción muy respetable en la vida, ¡pero la veo tan aburrida! Atreverse a emprender es divertidísimo e ilusionante y parece que mucha gente no se da cuenta. Tienen unos miedos que les bloquean. Sin ser temerario, hay que atreverse a intentar algo que vemos que tiene sentido y nos ilusiona. Hay que aceptar con tranquilidad la posibilidad de fracasar y tener muy claro que ni el éxito nos hace maravillosos ni el fracaso nos hace desgraciados. Éxito y fracaso son solo circunstancias que nos rodean.

Con esta filosofía tan positiva, Pablo continuará adelante con su actual proyecto y gestando otras ideas con la que poder llevar a cabo nuevos negocios. Y es que hace lo que más le gusta. ¿Por qué renunciar a ello?


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