Luis F. Borruey: “No me conformé con el no está tan mal”


Luis F. Borruey se lanzó a la aventura con un cómic musical, un proyecto artístico y original llamado “Lágrimas de aire” que unía prácticamente todas las artes desde un punto de vista actual y moderno. Al principio nadie quiso confiar en su proyecto y esto le llevó a buscarse la vida. La ilusión, la constancia y sobre todo la confianza de que se podía sacar adelante lo convirtieron en un producto que ahora sigue en pie y con vistas a crear otros nuevos. Hacer las cosas con el corazón ha sido la clave de su éxito.

Emprendedor se nace u… obligan las circunstancias…

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Más bien obligan sí, es el miedo a veces a hacer cosas hasta que las circunstancias te obligan y te das cuenta de que es el momento.

Cuando surge una propuesta novedosa, creativa… da la sensación de que nadie arriesga más que su creador. ¿A cuántas personas le presentaste el proyecto antes de lanzarte a la aventura?

Lo cierto es que sí, el proyecto se presentó a muchas personas y costó encontrar el apoyo, hasta que no estaba hecho casi la mitad del proyecto no lo encontré. Quizá por eso mismo que tú decías, por ser algo tan personal, la ilusión que le pones te hace buscar la manera de sacarlo adelante y llega el momento en el que intentas ponerlo en pie como negocio.

Me recorrí muchos sitios, principalmente las discográficas, pero claro, al principio, por ser un producto de este tipo resultaba complicado que la gente entendiera o se hiciera una idea de lo que era, y claro, ir a explicarle eso a alguien de la música como proyecto musical, te acababan diciendo: “No esto es animación y cómic”. Pero si ibas a alguien de animación te decía que no, que eso era música y cómic y que te fueras a pedir dinero a las discográficas…

Un producto en el que yo confiaba y sabía que era bueno, pero que nadie conseguía ubicar porque era un híbrido. Y claro, nadie quería hacerse responsable y nadie lo quería apoyar.

Contabas además con el hándicap de que ahora mismo existe una crisis muy grande en el sector musical y también en el editorial…

No debemos olvidar que el mundo digital y el musical están en guerra, no se quieren ni ver. Así que intenté buscar la forma de unirlas a ambas, porque además son aficiones mías. Pero ellos siguen estando en contra. Yo lo que quería demostrar es que se pueden hacer más beneficios uniendo ambos sectores. Tuve que poner dinero de mi bolsillo, pero ahora se dan cuenta de que eso puede funcionar y se ponen en contacto conmigo para realizar colaboraciones, aquello que veían con cuatro palabras en un papel… ahora les resulta muy interesante.

¿En tu proyecto colaboraron 30 personas? ¿Cómo conseguiste esa colaboración?

Realmente las colaboraciones fueron pagando, pero lo que intentaba era buscar a gente que estuviera comprometida con el proyecto, y lo he conseguido, han hecho más de lo que realmente se les ha pagado. Han cogido el proyecto con mucha ilusión. Uno de los principales problemas fue encontrar un dibujante, porque yo ya tenía el guión hecho, la música, e incluso algunas canciones grabadas. Se trataba de un proyecto muy largo y no se querían hacer cargo, y si aceptaban, el presupuesto era inalcanzable.

Mi primer error fue buscar una empresa que lo hiciera todo, ellos se encargaban del diseño de la web, de los logotipos… Di una entrada de 2000 euros y al final tuve que tomar la decisión de continuar con la frase “no está tan mal” o perder el dinero y seguir adelante. Cuando en un proyecto llegas al punto de decir esa frase, es que la cosa va realmente mal.

Así que finalmente tomé la opción de buscar freelance y encontré a un grupo de gente fantástica que se encargó de las diferentes fases y características del proyecto. El número elevado de colaboradores es por el tema musical, quería músicos de verdad, que sonara muy bien. Han sido un total de 16 músicos con los que grabamos en el estudio del líder de Revolver, Carlos Goñi, en Valencia.

Al presentar el proyecto la gente me preguntaba si estaba hecho con el Garage Band, y claro, mi orgullo era decir que no, que el sonido era completamente real y con instrumentos de verdad.

Cuántas veces has tenido que escuchar… ¿Sabes dónde te metes?

Más bien he escuchado los silencios de amigos y familiares, sobre todo de gente que no se dedica al mundo audiovisual, y que no contestan nada cuando les cuentas el proyecto y que lo que crees que están pensando es: “este en 4 días está en la puerta de las oficinas del paro”… El mayor apoyo ha sido mi mujer, que confió en el proyecto y ha sido la que me ha ayudado a seguir hacia delante.

¿Infinitoostudios ha sido creado para poner en pie proyectos de otras personas o únicamente los tuyos como “Lágrimas de aire”?

Sí, ahora estamos trabajando en otros proyectos, además de en propios, como un producto infantil que saldrá dentro de poco. Estamos ofreciendo toda la infraestructura que se ha creado alrededor de “Lágrimas de aire”. Al fin y al cabo lo que hemos hecho ha sido un libro digital interactivo capaz de tener imágenes, música, texto y animación. Nosotros lo hemos hecho como un cómic, pero se puede hacer un video de un motorista, de un artista famoso, etc. Se está ofreciendo a editoriales y discográficas. Queremos ayudar a gente que tenga proyectos interesantes y esta puede ser una buena forma de sacarlos adelante. Como en el caso de Salva, nuestro dibujante del cómic, que quiere hacer más cosas y que puede encontrar una gran salida a través de esta manera, al igual que otros dibujantes, por ejemplo.

¿Ese es tu principal objetivo a medio – largo plazo?

Sí, a medio plazo queremos darle visibilidad a la empresa en el mundo de la música y el audiovisual, estamos en contacto con algún artista, del que no puedo dar aún el nombre, que está interesado en usarlo para su nuevo disco, e incluso para artistas que ya han publicado su disco. Este proyecto es perfecto para aplicaciones de iPad, iPhone o Android, Internet es más promocional, pero no cuenta con aplicaciones de la calidad que estos dispositivos.

¿Qué le dirías a gente que, como tú, tiene proyectos originales y novedosos, pero que no encuentra salida y le van cerrando puertas?

Lo primero, que estas cosas hay que hacerlas con el corazón, a mí me obligaron las circunstancias por culpa de un expediente de regulación de empleo, pero está claro que las cosas se tienen que hacer. Si salen bien maravilloso, y si salen mal, siempre te quedará el hecho de saber que lo hiciste y eso es una gran satisfacción que al final nos hace felices.

Una vez más se demuestra que confiar en un proyecto puede hacer que éste salga adelante. Luis F. Borruey lo hizo así y ahora tiene su recompensa viendo como se desarrolla con éxito y como en un futuro, gracias a él, otras personas también podrán hacerlo.


Luis F. Borruey: “No me conformé con el no está tan mal” Movistar MásQueNegocio

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